Una capacidad que depende de los recursos: cada nuevo ingreso implica mayor responsabilidad en alimentación, salud, medicina y cuidados 24/7.
Niños, adolescentes, jóvenes y adultos que actualmente forman parte de la familia Padre Martinho.
Infraestructura para 30 personas. La acogida real depende de contar con recursos para cuidadoras 24/7.
Atención médica, enfermería y asistencia continua todos los días del año, durante el día y la noche.
Alimentación, higiene, cambios de posición y cuidado personal indispensable para nuestros residentes con altos niveles de dependencia.
Controles médicos, medicamentos diarios y coordinación con centros de salud y médicos voluntarios externos.
Terapia física continua liderada por nuestro fisioterapeuta e internos universitarios (Norbert Wiener) para mantener movilidad y confort.
Acompañamiento psicológico con internas de la UNIFÉ, talleres sensoriales y dinámicas de interacción según capacidades.
Educación inicial, centros especiales, formación técnica e incluso una residente cursando estudios universitarios.
Celebración de cumpleaños, paseos, recreación y momentos en comunidad que construyen un verdadero hogar.