Diferentes historias. Una misma Casa. Acogemos, protegemos y acompañamos cada vida desde sus primeros años con dignidad, afecto y cuidado integral.
La Casa Hogar Padre Martinho es un hogar dedicado a la acogida y atención integral de niños y niñas en situación de abandono o desprotección familiar que requieren cuidados especiales. Nuestro ingreso se produce entre los 0 y 5 años de edad.
Acogemos a niños y niñas con discapacidad física y/o intelectual con alta dependencia. Cuando sus necesidades de cuidado continúan a lo largo del tiempo, permanecen con nosotros durante la niñez, adolescencia y vida adulta.
Acogemos a pequeños nacidos de madres con VIH que necesitan protección durante sus primeros años. Su permanencia suele ser temporal (hasta los 7 años aprox.), tras lo cual pueden integrarse a una familia por adopción o continuar su protección en otro centro adecuado.
El acogimiento se inicia siempre durante los primeros años de vida de los niños.
Nuestros residentes adultos viven aquí porque ingresaron siendo niños y requieren apoyo de por vida.
La dignidad precede a la discapacidad: reconocemos el valor sagrado e infinito de cada persona.
Del servicio nació una Casa. De la Casa nació una familia.
Nació del testimonio del sacerdote jesuita Padre Martinho, quien dedicó su vida a visitar hospitales y ayudar a enfermos y necesitados. Movido por la fe, formó a un grupo de jóvenes laicos enseñándoles a reconocer a Jesucristo en el servicio al prójimo.
El grupo liderado por el Hno. Enrique asumió el cuidado de dos jóvenes con insuficiencia renal terminal y uno con parálisis cerebral. La experiencia hizo evidente la necesidad de crear un hogar donde brindar cuidados permanentes.
Inició actividades en enero de 2003 y se constituyó legalmente el 27 de junio de 2003. Funcionó inicialmente en el Callao, luego en el Cercado de Lima y San Borja, superando grandes dificultades materiales.
Tras el fallecimiento del Hno. Enrique en 2005, asumieron la dirección el Hno. Jorge Abel Alatrista Pérez, la Hna. Carolin Morales Vargas y el Padre Luis Rodríguez Álvarez. En 2008, con el apoyo del Ministerio de Justicia, se recibió en cesión de uso el local de Santiago de Surco.
Dirección, cuidadores, profesionales y voluntarios trabajando por una misma causa.
Conducción institucional y coordinación operativa de la Casa Hogar y alianzas de apoyo.
Supervisión directa del cuidado de los residentes y dirección de las áreas de atención.
Acompañamiento institucional y preservación del espíritu fundacional del Padre Martinho.
Dirige el plan de estimulación temprana, movilidad y terapia postural diaria para nuestros residentes. Además, gracias al convenio institucional con la Universidad Norbert Wiener, contamos de forma permanente con el apoyo de ocho internos de Terapia Física, garantizando una atención personalizada de alta frecuencia.
Internas de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón (UNIFÉ) realizan estimulación cognitiva y acompañamiento socioemocional.
A cargo de la Dra. Vannesa Araujo Herrera, asegurando la protección de derechos, convenios y acreditación MIMP/SUNAT.
Técnicas de enfermería y cuidadoras en turnos rotativos continuos los 365 días del año para la atención de alta dependencia.
Acoger, proteger y brindar atención integral a niños y niñas en situación de abandono con cuidados especiales (discapacidad física/intelectual y niños nacidos de madres con VIH). Ofrecemos un entorno seguro, familiar y digno con salud, rehabilitación y afecto. Cuando requieren cuidado permanente, los acompañamos durante su juventud y vida adulta.
Ser una casa hogar referente por la calidad, calidez y continuidad de su atención a personas con necesidades especiales de cuidado, reconocida por proteger su dignidad y consolidar una institución sostenible y transparente.
Nuestras resoluciones oficiales (MIMP Res. N.° D000016-2026, Constancia N.° 04-024-A y SUNAT Res. N.° 0490050039706) garantizan una gestión transparente y la emisión de Certificados Oficiales de Donación conforme a ley.